+70 Chistes de doctores: Diagnosticando la diversión

Chistes de doctores

La ardua labor que ejerce diariamente los profesionales de la medicina es honorables, un trabajo lleno de placer, pasión, motivación pero también estrés, dudas e incertidumbre, y es que tener la vida de otro se humano en tu manos no es una situación para nada fácil, sin embargo los doctores logran vencer los medios y las limitaciones para cumplir a a cabalidad con sus responsabilidades.

+72 Chistes de doctores para reír con la medicina

Por ellos, hoy honraremos la noble labor de salvar vidas, pero como el humor representa un factor importante en la vida de las personas, lo haremos con algunos de los mejores chistes de doctores que por supuesto llenaran de risas y gracia tu día.

Estos chistes de doctores utilizan tanto situaciones reales como imaginarias para cautivar y sacar sonrisas, además de comentarios originares y ocurrentes llenos de gracia.

No pierdas de vista ninguno de ellos, diviértete y disfruta de las ideas alocadas que muestras estros chistes de doctores entres sus líneas y sobre todo compártelos para que otros también puedan reír.

 

Chistes de doctores tontos pero graciosos

Todos nos hemos reído algunas vez con una broma tonta pero lo bastante graciosa para provocar carcajadas de minutos enteros como por ejemplo los chistes de doctores, pues estos son algunos ejemplos de estas bufonadas pero con un elemento distinto, ahora involucraremos a los cirujanos, médicos y demás profesionales de la medicina moderna.

+72 Chistes de doctores para reír con la medicina

En esta sección podrás encontrar los chistes de doctores más tontos que jamás habías oído, pero no subestimes sus impacto, tienen tanto poder de hacerte reír a carcajadas como cualquier otro chistes mejor diseñado, así que mejor ejercita la mandíbula y el abdomen porque luego de leer estas bromas cortas te reirás tanto que te dolerán las mejillas.

– Doctor, doctor, tengo paperas.
– Pues toma 2 euros y ya tienes pa platanos.

—El doctor me ha quitado la sal, la cerveza, el vino, el marisco y la carne de ternera.
—La última vez que vas con la compra al médico.

En la consulta dice el doctor:
-Me temo que tiene usted la enfermedad de Tuner.
– ¿Y eso es grave doctor?
-Todavía no lo sabemos Sr. Tuner.

– Doctor, doctor, veo elefantes rosas por todos lados, mire a donde mire solo veo elefantes rosas.

– ¿Ha visto usted ya un psicólogo?

– No, doctor, ¡solo elefantes rosas!

El forense le dice a su enfermera:
-Enfermera apunte: Hora de muerte 9:42 a.m.
El paciente dice con voz entrecortada le dice:
-Doctor ¡Lo estoy oyendo!
-Enfermera apunte: Hora de resurrección 9:43 a.m.

– Doctor, mi hija no se encuentra bien.

– Dígame, ¿su hija esputa y excrementa?

– Mi hija es puta, pero no escarmienta.

-Doctor, es que no me decido a operarme.
-¿Por qué? -Es que es una operación carísima.
-Y a usted qué más le da, si la van a pagar sus herederos.

-Hola. Vengo al grupo de ayuda al pirómano.
-Claro. Bienvenido. Prenda el computador… ¡Espere! ¡Así no lo prenda!

– Doctor, doctor, todo el mundo me ignora.

– ¡Que pase el siguiente!

-El médico dice que eres hipocondríaco.
-Ves, y tú diciendo que no tenía nada.

– Doctor, entonces ¿no hay más remedio que operarme?
– Desde luego.
– Pero si no tengo nada!!
– Mejor, así será más fácil la operación.

-Doctor, doctor ¿qué tal ha ido el parto?
-Bueno, todo muy bien, pero a su hijo le hemos tenido que poner oxígeno.
-¿Oxígeno? Con la ilusión que a mi me hacía ponerle Federico

Un hipocondríaco va al médico y le pregunta:

– Doctor, mi mujer me traicionó hace una semana y aún no me han salido los cuernos. ¿Será falta de calcio?

-Veo que hoy tose usted mejor.
-Sí doctor, es que he estado toda la noche entrenándome.

– Doctor, doctor, tengo los dientes amarillos. ¿Qué me recomienda?
– Pues le iría bien una corbata marrón.

-Doctor, cuando me toco aquí me duele, y aquí también, y aquí,y aquí
A lo que el médico le contesta:
-Amigo, usted lo que tiene es el dedo roto.

-Doctor, después de la operación ¡podré tocar la guitarra,
-Sí perfectamente,
-¡Que buenoo! siempre quise aprender.

-¡¡Doctor, doctor, tengo un hueso fuera!!.
Y el doctor le dice:
-Hágalo pasar, por favor.

– Doctor, doctor, me duele aquí.

– Pues póngase allí y arreglado.

-Doctor, dígame la verdad… tengo cura?
-Si. Cura, ataúd y una misa muy bonita que le vamos a hacer.

– Doctor, doctor, creo que me he roto el brazo en varios lugares.

– Vaya, pues yo le aconsejaría que no volviera por esos lugares.

El doctor le dice al ordenador:
– Lo siento, tienes un virus

+¿Doctor, qué puedo tomar para aumentar la inteligencia?
-La vitamina D
+¿La vitamina de quien?
-Tome mucha, muchísima…

Un paciente entra en la consulta:

– ¿Qué es lo que le ha traído por aquí? —le pregunta el médico.

– Una ambulancia, ¿por qué?

La madre del niño le dice al médico:
-Doctor, qué hago, no quiero vacunar a mi niño, pero tampoco quiero que se enferme. ¿Qué me recomienda?
-Señora, ¡Que no se encariñe con el niño!

– Doctor, doctor, si me toco aquí me duele. Y si me toco aquí también. Y aquí. Y aquí… ¿qué tengo?

– El dedo roto.

– Doctor, doctor, tengo un testículo de hierro y otro de madera.

– ¿Y tiene usted hijos?

– Sí, Robocop y Pinocho.

Una viejita le pregunta al doctor que acaba de revisarla:
– Entonces…, ¿Qué es me dijo, doctor? ¿Piscis o Capricornio?
– Cáncer, señora, cáncer…

– Doctor, tengo tendencias suicidas. ¿Qué hago ?
– Págueme ya mismo.

-Doctor, doctor, mi mujer cree que es una gallina.
*- Bueno, tráigala así la curo.
– Pero si la cura…¿De dónde vamos a sacar los huevos?

Doctor, soy asmático, ¿es grave?

– No amigo, es esdrújula.

¡Un médico tan malo que le decían NASA porque cada vez mandaba a alguien para el cielo!

-Doctor, vengo al seminario sobre gente ansiosa.
-¡Es mañana!

Un médico entra al consultorio del psiquiatra diciendo:
– Doctor, tengo un problema de inseguridad. ¿O no?

Entra el enfermero enamorado de la hija del doctor al consultorio y le dice al médico :
– Doctor : Mi nombre es Anastasio, soy paraguayo y venía para pedir la mano de su hija.
– ¿Para qué?
– Paraguayo.

 

Chistes de doctores cortos

Los doctores tiene que ver tantas cosas en sus puestos de trabajos que no les queda más remedio que bromear sobre los aconteceres diarios, y esta sección del artículo esta dedicado a esos chistes de doctores que se pueden escuchas en salas de esperas de los hospitales, consultorios médicos y salas de emergencias.

+72 Chistes de doctores para reír con la medicina

Estos chistes de doctores son quizás los más buscados por el público conocedor y amante del humor, además de los propios médicos, y es que justamente son estos chistes en particular los mejores, si lo que se quiere es sacar sonrisas en momentos agobiantes, porque visitar al médico no siempre es divertido y estas bromas pueden hacer la situación sea menos estresante.

-Doctor, ¿Cómo conservo el poco pelo que me queda?
-Fácil, métalo en una cajita

-¡Creo que me han debido poner un poco más de anestesia doctor!
-¡Cállese que está prohibido hablar con el cirujano durante la operación!

– Doctor, doctor, últimamente me veo más gordo y más feo, ¿qué tengo?

– Pues mucha razón.

– Doctor, doctor, sea sincero conmigo: ¿cuánto me queda de vida?

– Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco,…

– ¿Cómo está mi marido, doctor?
– Ha muerto, lo siento.
– ¿Puedo ver su cuerpo?
– Está bien, pero debo advertirle de que no me he depilado.

– Doctor, doctor, ¿qué tal ha salido la operación?
– ¡Pero qué doctor ni que ocho cuartos! ¡Mire Ud. yo soy San Pedro!

-Doctor, tengo complejo de fea. -De complejo nada.

-Dígame Doctor, ¿ud. cree que perderé el ojo?
– Pues no lo sé… yo se lo he envuelto muy bien en un papel.

Durante el parto el médico le pregunta a la paciente que está a punto de dar a luz:
-¿Quiere que el padre del niño esté presente durante el parto?
-Prefiero que no doctor. ¡No se lleva bien con mi marido!

Entre dos hombres
– Mi doctor me aconsejó renunciar a jugar fútbol.
– ¿Por qué, estas enfermo?
– No, él me ha visto como juego.

-Un hombre en la sala de espera de maternidad y dice el doctor:
-Han sido quintillizos, dice el hombre orgulloso
-¡Es que tengo un cañón!,
-a ver si lo limpia entonces, porque le han salido negros.

La preocupada esposa le pregunta al médico del hospital que está atendiendo a su esposo:
-Séame sincero doctor. ¿Es muy serio?
-Bueno, la verdad: si. ¡Pero después del segundo trago ya me pongo a echar chistes!

-Doctor, dígame la verdad… tengo cura?
-Si. Cura, ataúd y una misa muy bonita que le vamos a hacer.

El médico le dice a su paciente que tiene cara de poca salud:
-Le tengo dos noticias
-Dígame primero la buena doctor
-¿Cuál buena?

-El médico piensa: OMEPRAZOL 20 MG
-Escribe: OREGMALXFAOL 20NMFG
-El paciente lee: لدي جرار الأصفر
-El farmacéutico entiendo: OMEPRAZOL 20MG

– Doctor, me tiemblan mucho las manos.
– ¿No será que bebe demasiado alcohol?
– Qué va, ¡¡ si lo derramo casi todo!!

– Lo siento, le queda poco tiempo de vida, tendrá usted que dejar el
alcohol, el tabaco y el sexo.
-¿Y así viviré más doctor?
-No, pero se le harán los días más largos.

¿Qué diferencia existe entre un cirujano y un carnicero?

El carnicero sabe por dónde tiene que cortar.

Le dice el médico a un paciente:
-¡Fíjese qué casualidad! Yo operé también a su hermano.
-¿Ah si doctor? ¿Y qué le sacó?
-¡Alcancé a sacarle dos millones!

Un anciana al ciriujano :
– Vengo a que me saque los dientes…
– Pero señora, si usted no tiene dientes.
– Sí doctor; acabo de tragármelos

 

Chistes de doctores originales y creativos

Visitar el médico para muchos representa una actividad estresante y angustiante, pero quizás contar un chistes de doctores puede aplacar las tensiones provocadas por la incertidumbre y provocar risas.

+72 Chistes de doctores para reír con la medicina

Aquí te dejamos con una pequeña recopilación de algunos de los chistes de doctores que puedes contar en situaciones similares e incluso en reuniones, son ideas totalmente originales y extremadamente divertidas, no dejes de leer ninguno de ellos para que puedas reír durante muchos minutos.

 

Un hombre se encuentra con un amigo por la calle y le dice:
– Manolo ¿qué te pasa que estás blanco?
– Nada Pepe, que vengo del médico y me ha dicho que deje de beber, fumar, hacer el amor
– Y ¿qué vas a hacer?
– Pues qué quieres que haga Pepe, cambiar de médico.

– Verá doctor, tengo un problema. Cuando hago el amor con mi mujer, me da la impresión de que no siente nada. Algunas veces incluso se duerme.
– Eso tiene una explicación científica. Algunas mujeres en estado de excitación se acaloran tanto que les es imposible sentir nada. Trate de hacer el amor y abanicarla al mismo tiempo.
– Gracias doctor.
Y esa noche así lo hizo. Pero cuando atendía al abanico no atendía a lo otro. Así que contrató a un negro para que abanicase a su señora.
– Venga, negro, abanica. ¿Sientes ahora Maruja?.
– No, nada.
– ¡Más fuerte negro! ¿Y ahora, Maruja?
– Nada, nada.
– Negro, trae el abanico y ponte tú.
El negro se situa encima de Maruja y el marido abanicaba.
– ¿Y ahora Maruja? ¿Sientes?
– Siiiiiiií, siiiiiiiiiií, ahora siiiiiiií!
– ¿Ves negro? ¡No sabes ni abanicar!

-Desnúdese.
– Pero doctor, es que me da vergüenza.
– Tranquila mujer, apagaré la luz.
– Esta bien … ¿Y dónde pongo la ropa Dr.?
Aquí junto a la mía.

Estaban operando a un paciente de los riñones, cuando el doctor grita:

– ¡Detengan todo! ¡Detengan todo! ¡Que hubo un rechazo!.

¿Un rechazo? ¿El riñón trasplantado o los injertos doctor?

Peor aún, ¡el cheque! El cheque no tiene fondos.

Un anciana va al medico.

– Doctor, doctor, quiero que me recete píldoras para evitar el embarazo.

– Pero bueno, ¿si usted tiene 75 años, como espera…?

-No, si es que me ayudan a dormir.

– Anda ¿De verdad? ¿Usted duerme mejor tomando la píldora ?

– No, si no es para mi… es que se las pongo a mi nieta de quince años en la coca-cola, y no imagina lo bien que duermo..

La maestra en la escuela de Jaimito:
– A ver, mañana me traéis todos un objeto relacionado con la medicina.
Al día siguiente:
– A ver, Manolito, ¿qué has traido?.
– Pues, unas tiritas, señorita.
– ¡Ah, muy bien! ¿quién te las ha dado?
– Mi mamá.
– ¿Y qué te ha dicho?
– Que sirven para curar las heridas y los golpes.
– Muy bien, Manolito. A ver, tú, Jaimito, ¿qué has traído?
– Una bombona de oxígeno.
– ¡Ahhh, qué bien! ¿quién te la ha dado?
– Mi abuelito, señorita.
– ¿Y que te ha dicho?
– ¡¡Joputaaaa, que me ahogoooooo….!!

– Doctor, tengo un caso agudo de herpes, gonorrea, peste bubónica, sífilis y sida.

-No se preocupe, le ingresaremos en un cuarto particular y le pondremos a dieta de panqueques.

– ¿Panqueques ? ¿Y eso me curará ?

– No, pero es que es lo único que pasa por debajo de la puerta.

Un hombre muy preocupado entra al consultorio de su doctor preocupadisimo y muy nervioso. El doctor le pregunta:

– ¿Qué le pasa, hombre que esta tan mal, tan exaltado?

– Mire, tengo pelos por todos lados. en las manos, debajo de las uñas, en el pecho, mire estas lanas en las piernas, no hay lugar que no tenga pelos. ¿¿¿Dígameque padezco??? ¿¿¿Qué padezco???

– Y… padece un osito.

Un hombre llega a la consulta del psicólogo y le dice:

– Doctor, tengo un gran complejo de superioridad.

– A ver, siéntese y le ayudaremos.

– ¡Tú qué me vas a ayudar, doctorcillo de pacotilla!

Un matrimonio de gallegos va al médico, que le receta unos supositorios a la mujer. Al salir, se ponen a hablar entre ellos:
– Oye Manolo, ¿Qué es un supositorio?
– Pues la verdad es que no lo sé.
– Y entonces ¿Cómo los voy a usar?
– Pues no sé. Mira, lo mejor es que entremos otra vez y se lo preguntemos al medico, que debe saberlo.
– No, hombre, no, que se va a enfadar.
– ¡Qué se va a enfadar! Anda, mujer, no seas tímida.
Total, que vuelven a entrar y la mujer le pregunta al médico:
– Esto… ¿nos podría decir cómo se usan los supositorios?
– Sí, claro. Tiene que sacarlos del envoltorio, con un poco de cuidado para que no se rompan, y metérselos por el culo.
– Ves, Manolo, ya te dije que se iba a cabrear.

Van dos colegas por la selva y uno se va a mear. Al rato, el que se ha quedado esperando oye los gritos de auxilio del que se ha ido a mear, éste va corriendo a ver que le pasa.
Al llegar le dice:
– ¿Qué te pasa?
– Que estaba meando y me ha picado una serpiente en la punta del nabo.
– Voy a llamar a el médico haber que me dice.
El caso es que éste llama al médico y le dice:
– Doctor, que a mi amigo le ha picado una serpiente en la punta del nabo, ¿qué hago?
– Tranquilo, solo tienes que succionar hasta que salga todo el veneno.
Entonces el amigo dolorido le pregunta:
– ¿Qué te a dicho el doctor?
A lo que su amigo le contesta:
– Te vas a morir tío…

– Los médicos estamos acostumbrados a que nos llamen por teléfono a cualquier hora. Una noche me despertó un hombre a cuya esposa ya había atendido antes.
– Siento molestarlo tan tarde – me dijo -, pero creo que mi mujer tiene apendicitis.
Aún medio dormido, le recordé que yo le había quitado el apéndice a su esposa dos años atrás.
– Nadie tiene un segundo apéndice – exclamé.
– Doctor, quizás usted no haya oido hablar de un segundo apéndice -contestó- pero sí de que podemos tener una segunda esposa.

Un Doctor llega a visitar un manicomio y en su recorrido ve que uno de los reclusos está cantando en una plaza, y los demás locos están enfrente de él. Al cabo de una hora el doctor vuelve a pasar y ve al loco que estaba cantando, pero ahora lo hacía de espaldas al público. El doctor le pregunta a uno de los reclusos por qué el cantante se había volteado, a lo que este le contesta:
– Es que ese loco se creía cassette y como terminó el lado «A» ahora estamos escuchando el lado «B».

Lo que dice el doctor:

Una enfermera está empujando una camilla. El paciente esta palidísimo, con cara de pánico total, y le pregunta casi llorando a la enfermera:
– Por favor, ¿me podría llevar a urgencias?
– Ya le he dicho antes que no. Si el doctor dice que a la morgue, es a la morgue.

En el consultorio, el paciente le muestra a su médico los resultados de sus análisis.
El médico los analiza con cara de preocupación y le dice al paciente:
– Vamos a tener que mandarle a hacer una plaquita…..
-¿ De tórax, Doctor?
– No… De Mármol

Lifting
Una francesa se lo hace estirar todo: la nariz, la piel de la cara, etc…
Finalmente, el cirujano le pregunta:
– ¿Desea la señora algo más?
– Sí. Quisiera tener los ojos más grandes y expresivos.
– Nada más fácil, señora. Enfermera: ¡traiga la cuenta, por favor!

EL MÉDICO INDICADO :
Un hombre le comenta a una compañera de trabajo.
– Estoy preocupadísismo: cada día que pasa tengo menos memoria.
Y ella le dice :
– ¿Por qué no hablás con mi marido? El también tenía el mismo problema y gracias a un doctor que es un fenómeno , lo superó completamente .
El hombre visita al marido de su amiga y le dice :
– Me dijo tu esposa que encontraste un médico que te curó la falta de memoria, y quiero consultarlo lo antes posible.
– No te preocupes, este médico te va a salvar.- dice el marido de la amiga – Tomá nota. Es el doctor… Esperá : lo tengo en la punta de la lengua…Es el doctor…Decime una cosa …¿Cómo se llamaba la primer carabela de Colón?
– ¿La Pinta?
– No, no …
– ¿ La Niña?
– No, no ….
– ¿ La Santa María?
– ¡Eso! …¿Y te acordás cómo se llamaba esa mártir que es la patrona de la música?
– ¿Santa Cecilia?
– ¡Eso mismo!- dice el marido. Y grita, llamando a su esposa:
– ¡María Ceciliaaaa! ¿ Cómo se llamaba el médico que me curó la falta de memoria?

En la facultad de medicina y ante un cadáver, el profesor le pregunta a un estudiante:

– ¿Cuál ha sido la causa de la muerte de este individuo? El alumno se pone a examinar el cuerpo, ve que tiene numerosas puñaladas en el tórax y responde:

– Ha muerto de muerte natural.

– ¿Cómo que de muerte natural? ¿Usted no ha visto las puñaladas?

– Hombre…es que con esas puñaladas lo natural es que se muera. ¡Digo yo! …

Un hombre lleva a la clínica a su mujer que está a punto de parir . Las contracciones la hacen aular de dolor .
El médico les dice :
– Miren : tenemos una máquina nueva que le saca los dolores de parto a la madre y se los pasa al padre . ¿ Las quieren probar?
– Sí – responde el marido – me encantaría aliviar a mi mujer .
El médico regula la máquina para que le de al hombre un 10% del dolor de parto.
– No siento ningún dolor . Aumente la intensidad.
El médico aumenta a 20% .
– Sigo sin sentir nada . Deme más dolor .
El médico sube a 50% .
– Esto es una papa, no siento nada , ¿ quién dijo que un parto duele? ¡Deme todo el dolor de mi mujer!
El bebé nace , la madre está feliz porque no sintió nada , y el marido se siente un macho bárbaro porque tampoco sintió dolor . Y cuando los tres vuelven a casa ven al jardinero muerto en la puerta de entrada .

La medicina es una de las profesiones más estresante que existe por el nivel de exigencia y compromiso que los doctores deben tener con sus pacientes, pero también es una de las más gratificante resulta ser.

disfruta y divierte a otros con los mejores chistes de doctores que puedes encontrar y no olvides compartirlos con todos.

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